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martes, 16 de agosto de 2016



EL REY LEÓN
(The Lion King. E.U. 1994. 85 mins.)
Dirección: Rob Minkoff, Roger Allers
ANIMACION.
Guión: Irene Mecchi, Jonathan Roberts, Linda Woolverton
Música Hans Zimmer (Canciones: Elton John, Tim Rice)
La sabana africana es el escenario en el que tienen lugar las aventuras de Simba, un pequeño león que es el heredero del trono. Sin embargo, al ser injustamente acusado por el malvado Scar de la muerte de su padre, se ve obligado a exiliarse. Durante su destierro, hará buenas amistades e intentará regresar para recuperar lo que legítimamente le corresponde.
Hakuna Matata
Simba es el pequeño león hijo del rey Mufasa, y como tal heredero del trono. Vive despreocupado de su destino, jugando con su amiga Nala, y aprendiendo las lecciones de su padre sobre el ciclo de la vida. Pero el malvado Scar, hermano de Mufasa, conspira para derrocar al rey; y con ayuda de sus sicarios, las hienas, convence a Simba para marchar por un camino donde se produce una estampida de ñúes. Al intentar salvar a su hijo, Mufasa muere, y el pequeño, que se siente culpable, decide exiliarse lejos.
Primer largo animado de Disney basado en un guión original, y en el que no aparece ningún ser humano. Batió en su momento los records de taquilla de una película animada. Además, ganó dos Oscar por la banda sonora y la canción "Can you Feel the Love Tonight", de Tim Rice y Elton John. El secreto reside en una historia sobre la ambición humana de reminiscencias shakespearianas, (Hamlet) en una ambientación sugerente donde se nota que parte del equipo se trasladó a la sabana africana, y en los entrañables personajes, especialmente Timón y Pumba, divertidos secundarios. También destaca la cuidada mezcla de animación tradicional y por ordenador, gracias a la cual fueron posibles efectos realistas de humo, reflejos de agua, etcétera y secuencias muy espectaculares, especialmente la estampida. Contiene acertados mensajes sobre el equilibrio natural, la filosofía del Hakuna Matata (no hay problema), la responsabilidad y la amistad. Aunque la contribución más valiosa de esta cinta ha sido inculcar el amor a la naturaleza entre el público más joven, y no tan joven, pues, ¿cuántos de los espectadores sabían realmente qué forma tenía un suricato antes de conocer a Timón?
 HAMLET
(Gamlet. U.R.S.S. 1957. 105 mins.)
Director: Grigori Kozintsev.
Guión: Grigori Kozintsev, Boris Pasternak (Obra: William Shakespeare)
Música: Dmitri Shostakovich
Con: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Sean Harris, Paddy Considine, David Thewlis, Elizabeth Debicki, Jack Reynor, Julian Seager, David Hayman, James Michael Rankin, Barrie Martin, Ross AndersonMichael Fassbender, Marion Cotillard, Sean Harris, Paddy Considine, David Thewlis, Elizabeth Debicki, Jack Reynor, Julian Seager, David Hayman, James Michael Rankin, Barrie Martin, Ross Anderson
En la tragedia de Shakespeare, el rey de Dinamarca ha sido asesinado por su hermano Claudio, que ha usurpado el trono y se ha casado, sin respetar las costumbres, con la viuda del muerto, Gertrudis. El espectro del padre aparece a Hamlet en la muralla del castillo de Elsinore, refiere las circunstancias del delito y pide venganza. Hamlet promete obedecer, pero su naturaleza melancólica le hace irresoluto y le obliga a diferir la acción; mientras tanto se finge loco para evitar la sospecha de que amenace la vida del rey. Se cree que ha turbado su mente el amor de Ofelia, hija del chambelán Polonio, a la que, habiéndola cortejado anteriormente, trata ahora con crueldad.
El Hamlet de Kózintsev es una obra especialmente destacada en su filmografía madura. Pero escenificar ese texto crucial no era una idea nueva para él. Ya en 1923 concibió un Hamlet como una pantomima, y escribió además un libro sobre Shakespeare. Pero sobre todo, en 1954, dirigió esa pieza en Leningrado, que era la primera producción de la tragedia en la era posestalinista (la presencia de Shakespeare en los escenarios de Polonia y Rusia fueron un índice de liberación; el protagonista se rebelaba contra un tirano y una situación injusta). Por otro lado, dirigió un Rey Lear en Leningrado en 1941, que hay que ligarlo a su film Rey Lear de 1971.
El notable libro de Kózintsev —Shakespeare: tiempo y conciencia—, contiene un capítulo central sobre el desdichado príncipe de Dinamarca. Fue traducido en Londres en 1967. Luego, Kózintsev haría una edición aumentada con sus notas sobre las experiencias teatrales del Hamlet de 1954 y sobre su producción de 1964.
En efecto, rodó el film en 1964 en los estudios Lenfilm, con motivo del 400 aniversario del nacimiento de Shakespeare. Era una larga (140 minutos) y rica superproducción en la que se pusieron todos los recursos económicos y artísticos posibles. A la música de Dmitri Shostakóvich se sumó la versión del texto inglés, realizada por Borís Pasternak. El actor principal, que es clave por su solidez, fue Innokenti Smoktunovski, que fue premiado ese año como el mejor actor de su país. Se considera que Kózinstev logró hacer, con excelente recursos, una de las más notables versiones cinematográficas de la pieza (le fue concedido el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia de 1964, y obtuvo además el León de Oro).
La acción se desarrollaba en un enorme castillo de Elsinor, y el film se caracterizaba por un movimiento continuo que permitía la exploración incesante de los recintos y recovecos de ese edificio, tan intimidatorio; éste nunca se lo veía en conjunto; como dijo Kózinstev, la imagen de Elsinor "sólo debe aparecer en la unidad de las sensaciones que produce en sus más variados aspectos, y su apariencia externa surge a través del montaje de las secuencias filmadas en una multiplicidad de lugares".6 El tránsito sin fin de los personajes hacía que las puertas tuviesen un papel decisivo.
Pero asimismo estaba muy presente el enorme portón de Elsinor, cuya apertura y cierre pautaban el relato. Pues, por contraste manifiesto, la acción se abría de cuando en cuando al mundo exterior, a la naturaleza, y concretamente aparecía a menudo la costa danesa como lugar abierto, e incluso el film se iniciaba y cerraba con un mar agitado (que es surcado por Hamlet en su exilio obligado).
El trasfondo de la naturaleza era clave para él, y formaba parte de su estilización que hacía proyectar todos los eventos de la cerrada era Tudor y el formalismo inglés en elementos esenciales, que sobrepasan la historia concreta y la proyectan al futuro, el agua, la tierra y el hierro y el fuego, que es también la imagen final.
La aparición del fantasma paterno era tenebrosa y estaba fundida con un paisaje negro, como su vestimenta. Hamlet, en los soliloquios no habla (ni siquiera en el que inicia con "To be or not to be"): solo se oye su recitado interior ante un primer plano de su cara muda y torturada pero casi sin gestos. Todo es claro y sólido. El grandioso castillo que sirvió de decoración fue diseñado por Evgueni Enéi; se construyó según las necesidades del rodaje en la costa rocosa del Báltico, a 28 km de Tallinn, en Estonia.
La película fue alabada por Laurence Olivier, a su vez adaptador del texto y protagonista, en 1946, de un buen Hamlet filmado por él, que era una interiorización de la tragedia. Por contraste, Kózinstev dio una visión política (el porder injusto) además de otra personal, en sordina, de esa cumbre dramática.
Otros grandes hombres de teatro como Jan Kott o Peter Brook escribieron a favor de esa película. Brook, shakespeareano de origen ruso-judío, se detuvo en señalar en 1966 que no le ofendía su presunto academicismo del que se habló; a su juicio, tenía precisamente una estructura sólida porque estaba de acuerdo con el sentido dual que veía Kózinstev en el drama.
El polaco Jan Kott ya había escrito antes, en 1954, sobre una célebre representación en Cracovia que Hamlet estaba loco "por cuanto la política, al eliminar todos los sentimientos no es más que una gran locura".
 SHAKESPEARE APASIONADO
(Shakespeare in Love. E.U. 1998. 123 mins.
Director: John Madden.
Con: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Sean Harris, Paddy Considine, David Thewlis, Elizabeth Debicki, Jack Reynor, Julian Seager, David Hayman, James Michael Rankin, Barrie Martin, Ross Anderson.
Guión Marc Norman, Tom Stoppard
Música Stephen Warbeck
El joven autor William Shakespeare está preparando una obra de teatro que piensa titular "Romeo y Ethel, la hija del pirata". Pero no se encuentra demasiado inspirado. Hasta que se presenta a los ensayos un joven que dice llamarse Thomas Kent, y que resulta ser una mujer disfrazada (Viola), cuya mayor ilusión en la vida es actuar en la escena. Descubierta su identidad femenina, Shakespeare se enamora sin remedio de la chica. De tal modo que se convierte en su musa para una obra que será, finalmente, Romeo y Julieta.
El guión de Marc Norman y Tom Stoppard es super original. Ambos inventan una conjunción de posibles sucesos que podrían haberle ocurrido al genial autor inglés, hasta inspirarle de modo decisivo en la obra. Así conjugan humor, ingenio (es un buen entretenimiento para el espectador descubrir qué sucesos de los narrados recoge luego Shakespeare en la historia de los Capuleto y los Montesco) y romance amoroso. John Madden, el director, ha querido acabar con la idea de que la obra de Shakespeare es para gente sesuda: "He devuelto a Shakespeare a su sitio, junto a la gente".
No es de extrañar que el film arrasara en la ceremonia de los Oscar de 1999. Se llevó 7 estatuillas, entre ellas las de mejor película (desbancando a la favorita Salvar al soldado Ryan), guión original y actriz principal, una estupenda Gwyneth Paltrow. La actriz confiesa que "crecí mirando y escuchando las obras de Shakespeare. Creo que si eres una actriz es imposible no estar perdidamente enamorada de él".
El enigma de William Shakespeare
No consta cuándo nació William Shakespeare en Stratford, pero sí la fecha de su bautizo católico: el 26 de abril de 1564. De familia modesta, se conocen escasos detalles de su juventud. Sólo se sabe de su matrimonio (al parecer, fallido) con Anna Hathaway en 1582: con ella, tuvo tres hijos. En 1585 dejó Stratford y a su esposa para ir a Londres. Allí tiene 5 años oscuros, de los que se ignora su actividad. Sólo en 1592 empieza a sonar como actor y poeta. Tales circunstancias, junto a sus sonetos amorosos (ahí alude a una morena y a un hombre) han alimentado “la leyenda de Shakespeare”, que le imagina un pasado aventurero, de identidades secretas o de quién sabe qué misteriosas actividades (algunos estudiosos han especulado con que la obra atribuida a Shakespeare sea en realidad de Edward de Vere, conde de Oxford; otros aseguran que Marlowe simuló su muerte por alguna razón, y empezó a firmar con el seudónimo de Shakespeare; pero ninguna de estas teorías está probada). También ha permitido a los creadores de Shakespeare enamorado inventar una aventura amorosa, que le habría inspirado Romeo y Julieta (escrita a los 28 años) y Noche de Reyes.
Aunque el film imagina las andanzas del protagonista, algunos aspectos tienen base histórica. Los teatros se recrean a la perfección. Christopher Marlowe fue un gran dramaturgo, contemporáneo de Shakespeare, influyó en su obra y murió asesinado en una disputa tabernaria. Existía una feroz competencia entre las distintas compañías; y la peste obligó al cierre provisional de los teatros. Las mujeres no podían actuar, de modo que sus papeles eran representados por varones. Y la reina Isabel fue una gran aficionada al teatro, y apreció la obra de Shakespeare.
Finalmente, para los que critican las licencias que se toman los guionistas del film, conviene recordar que el propio Shakespeare manejó a su antojo figuras y hechos históricos en sus grandes tragedias (un caso palmario es Ricardo III, que pese a su crueldad no era el ser horripilante que el bardo describió), con el fin de ofrecer grandes cuadros del alma humana.
Shakespeare murió el 23 de abril de 1616. En su tumba pueden leerse los siguientes versos, dictados al parecer por el mismo poeta: “Buen amigo, por Jesús, abstente | de cavar el polvo aquí encerrado. | Bendito sea el hombre que respete estas piedras | y maldito el que remueva mis huesos.”
 MACBETH
(Macbeth. Reino Unido 2015. 113 mins.
Director: Justin Kurzel
Con: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Sean Harris, Paddy Considine, David Thewlis, Elizabeth Debicki, Jack Reynor, Julian Seager, David Hayman, James Michael Rankin, Barrie Martin, Ross Anderson
Guion: Todd Louiso, Jacob Koskoff, Michael Lesslie (Obra: William Shakespeare)
Música: Jed Kurzel
Ésta es la historia de un líder guerrero, involucrado en una guerra y que se propone reconstruir la relación con su esposa. Se trata de una de las tragedias más importantes de la literatura. Adaptación de la obra de William Shakespeare.
Un relato sobre la ambición, sobre el afán de dominio y la codicia del poder, capaz de arrastrar como una droga hacia el crimen, la traición y el asesinato. Alentado por las profecías de tres brujas y por las insidias embaucadoras de su mujer, el barón escocés Macbeth asesinará al rey Duncan y usurpará el trono, convirtiéndose en un cruel tirano. 
Pocas veces se ha visto en pantalla una potencia visual tan asombrosa, asentada en la alucinante labor fotográfica de Adam Arkapaw. Y lo es hasta el punto de que puede resultar exagerada. Kurzel se recrea sobremanera en planos nebulosos de los páramos escoceses, en las escenas de brutalidad bélica, de muerte en el campo de batalla, explicitud violenta de cromatismos cárdenos que él atempera con extensas ralentizaciones, que aportan una indudable belleza estética y que a la vez restan repugnancia a las atrocidades. Desde luego sus planificaciones están cuidadas hasta el mínimo detalle y en ocasiones resultan especialmente modélicas, como ese pavoroso plano en que la cámara en movimiento nos lleva lentamente desde al mar hasta la playa, en donde el fuego consume a una familia por obra del tirano.
 EL HOMBRE DE LA MANCHA
(Man of La Mancha. E.U. 1972. 132 mins.)
Director: Arthur Hiller
Con: Peter O'Toole, Sophia Loren, James Coco, Harry Andrews, John Castle, Brian Blessed, Ian Richardson, Julie Gregg, Rosalie Crutchley, Gino Conforti, Marne Maitland, Dorothy Sinclair
Guión: Dale Wasserman (Novela: Miguel de Cervantes)
Música: Laurence Rosenthal
El hombre de La Mancha es un musical con libreto de Dale Wasserman, música de Mitch Leigh y letras de Joe Darion, basado en la obra de texto para la televisión Yo, Don Quijote, también de Wasserman, que a su vez está inspirada por la novela Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes. Su trama arranca con el propio Cervantes encerrado en una prisión mientras aguarda una audiencia con la Inquisición española. Para evitar que sus compañeros de celda le arrebaten un preciado manuscrito que lleva consigo, Cervantes sugiere representar una función teatral sobre la figura de Don Quijote, en la que él y el resto de prisioneros interpretan los diferentes personajes. Según Wasserman, El hombre de La Mancha en ningún caso pretende ser una adaptación fiel de la vida de Cervantes ni de su obra maestra, y no debe tomarse como una versión musical del Quijote.1 2
La producción original de Broadway se estrenó en 1965 y desde entonces el espectáculo ha sido puesto en escena en numerosas ocasiones a lo largo de todo el mundo. Entre sus famosas canciones destaca "El sueño imposible", que se ha convertido en un estándar y ha sido versionada por múltiples artistas.
En 1972, El hombre de La Mancha fue llevado a la gran pantalla bajo la dirección de Arthur Hiller, con Peter O'Toole como Cervantes/Quijote (doblado en las canciones por Simon Gilbert), Sophia Loren como Aldonza, James Coco como Sancho Panza, Harry Andrews como Ventero, Ian Richardson como Cura, John Castle como Bachiller Carrasco, Julie Gregg como Antonia,Rosalie Crutchley como Ama de llaves y Gino Conforti como Barbero (el único miembro de la compañía original de Broadway que repitió en el filme).
La película fue un fracaso de taquilla y tampoco consiguió el apoyo de la crítica de la época, si bien con el paso de los años su reputación ha ido mejorando.
DON QUIJOTE CABALGA DE NUEVO
(México 1973. 135 mins.)
Director: Roberto Gavaldón
Con: Fernando Fernán Gómez, Mario Moreno "Cantinflas", María Fernanda D’Ocón, Paca Gabaldón, Ricardo Merino, José Orjas, Emilio Laguna, Alberto Fernández de Rosa, Laly Soldevila, María Luisa Ponte, Serafín García Vázquez, Valeriano Andrés, Rafael Hernández, Manuel Alexandre, Luis Morris
Guión: Carlos Blanco (Novela: Miguel de Cervantes y Saavedra)
Música:Laurence Rosenthal
Una visión nueva del Caballero de la Triste Figura, que vive obsesionado por la caballería andante y sus códigos de honor. Acompañado de su peculiar escudero Sancho Panza, Don Quijote recuerda algunas de las aventuras que han compartido.
Aunque la película fue realizada incluyendo un elenco de actores de primer nivel, fue recibida con críticas divididas, predominado ampliamente los comentarios negativos. "Cantinflas" (por entonces en la cúspide su fama) aparece acreditado con uno de los papeles estelares, pero su actuación dista mucho de ser el protagónico habitual. Tradicionalmente esta parodia no es considerada como uno de sus trabajos más representativos y está prácticamente olvidada en su extenso repertorio. El cómico no volvería a filmar fuera de su país en lo sucesivo.
Entre los actores, aparte de la extravagante y divertida presencia de "Cantinflas" como Sancho Panza, habría que destacar la de Fernando Fernán Gómez, en su muy apropiado papel de Don Quijote, y es uno de los puntos altos a mencionar.
Probablemente lo más cuestionado fue el disparatado guión de Carlos Blanco, al cual muchos críticos calificaron de confuso. Es muy original, ofreciéndonos el punto de vista de Sancho: su fidelidad consiste en recoger su espíritu, su loca diversión: y para hacer más ágil la adaptación mezcla distintos pasajes y personajes conocidos (incluso personifica al propio Miguel de Cervantes, en un juego meta teatral como el que propone el propio Cervantes al hacer que su Don Quijote se encuentre con el falso de Avellaneda; un juego que también cambia Orson Welles en su adaptación al aparecer él mismo rodando la película). Sectores más conservadores criticaron además que el personaje de Sancho Panza lo hiciera un mexicano, a pesar de que es uno de los mayores atractivos de la película.
A pesar de ello, algunos consideran que supera con mucho a otras adaptaciones más contemporáneas de la inmortal novela del mismo nombre, como los animados de 1979 (España) y de 1987 (Australia), y por último, a la galardonada serie de televisión de TVE El Quijote de Miguel de Cervantes y al inconcluso Don Quijote de Orson Wells, ambas estrenadas en 1992.
OTELO
(Otelo. E.U. 1995. 125 mins.)
Director: Oliver Parker
Con: Laurence Fishburne, Irène Jacob, Kenneth Branagh, Anna Patrick, Nathaniel Parker, Michael Maloney, Indra Ove, Michael Sheen, Nicholas Farrell, André Oumansky, Gabriele Ferzetti, Philip Locke, John Savident, Pierre Vaneck
Guión: Oliver Parker (Teatro: William Shakespeare)
Música:Charlie Mole
Adaptación del drama homónimo de Shakespeare. Otelo, el paradigma universal del hombre celoso, es un oficial moro que está enamorado de Desdémona. En una ocasión, tiene que abandonar la ciudad e ir a Chipre al frente del ejército de la República de Venecia. Cuando Desdémona y Casio llegan a la isla, el traidor Yago convence a Otelo de que Desdémona le ha sido infiel con Casio.
Se rodó en Italia. La película sigue la historia de la obra de cerca, pero hay recortes en muchas líneas. Además, añade escenas que no están en la obra, incluyendo una escena de sexo entre Otelo y Desdémona, sueños en los que Otelo imagina supuesta relación de Desdémona con Casio, una escena en la que baila Desdémona para Otelo y una escena final en la que los cuerpos de los muertos son enterrados en el mar. La película también utiliza imágenes fuertes, como cuando Emilia dice que los hombres eructan a las mujeres cuando han acabado con ellas, Iago, que la ha utilizado en su complot contra Otelo, se ve cerrando la puerta en el fondo.
La película no fue un éxito económico, ganando solo $ 2,1 millones en los Estados Unidos en su presupuesto de 11 millones dólares (sin embargo, tenían una distribución en un número de cines muy limitado). Se recibieron comentarios muy positivos, especialmente para el personaje de Yago interpretado por Branagh. Janet Maslin escribió en el New York Times "el excelente rendimiento Sr. Branagh, como el hombre cuyos maquiavélicos planes guían la historia de la caída de Otelo, garantizan para esta película una inmediatez que cualquier tipo de público va a entender." Branagh fue nominado a un Screen Actors Guild Award (Premio del sindicato de actores) por su actuación, en la catergoría de "Mejor Interpretación por un Actor en un papel de apoyo"
 JUBAL
(Jubal. E.U. Delmer Daves 1956. 101 mins.)
Con: Glenn Ford, Ernest Borgnine, Rod Steiger, Valerie French, Felicia Farr, Charles Bronson, Basil Ruysdael, Noah Beery Jr., John Dierkes, Jack Elam
Guión: Delmer Daves, Russell S. Hughes (Novela: Paul Wellman)
Música:David Raksin
Jubal (Glenn Ford), un vaquero de reputación intachable, acepta la oferta de un rico terrateniente (Borgnine) para trabajar como capataz en su rancho. Aunque Jubal rechaza las insinuaciones de la mujer del ranchero, es acusado de adulterio y tiene que batirse en un duelo del que sale vencedor. En este sólido western, que nos remite al Otelo de Shakespeare, Rod Steiger desempeña el papel de Yago.
Jubal (Glenn Ford) es un honrado vaquero enamorado de una posesiva mujer llamada Mae (Valerie French). Debido a una serie de circunstancias, Jubal se ve entre la espada y la pared. Por un lado le acosa el fogoso amor de Mae, que llega a convertirse en algo enfermizo. Por otro, debe enfrentarse a unos bandidos que tratan de inmiscuirse en su vida. Los fuertes sentimientos de Mae hacia Jubal, provocarán un desenlace en el que la pasión, los celos, y la traición se mezclan sin remedio.
Aunque no ocupa ninguno de los restringidos puestos de privilegio del firmamento de Hollywood, Glenn Ford demostró sus dotes de actor sobrio y convincente en sus múltiples interpretaciones. Es recordado por tratar de amaestrar a Rita Hayworth a base de bofetadas en Gilda (1946). Jubal es un western que se sitúa en la época dorada del western, dirigido con eficacia por el experto Delmer Daves. Un director que marcó una nueva referencia en el género con Flecha rota (1950), la primera película del oeste donde los indios no eran unos personajes malos porque sí. Jubal se integra en una serie de brillantes westerns de Daves, como La ley del talión (1956), Cowboy (1957) o el más recordado El árbol del ahorcado (1958). Cuenta con un magnífico equipo de secundarios, encabezado por Ernest Borgnine.
ROMEO DEBE MORIR
(Romeo Must Die E.U. 2000. 115 Mins.)
Director: Andrzej Bartkowiak
Con: Jet Li, Aaliyah, Isaiah Washington, Russell Wong, DMX, Delroy Lindo, D.B. Woodside, Jon Kit Lee, Anthony Anderson, Derek Lowe, Terry Chen
Guión: Eric Bernt, John Jarrell (Historia: Mitchell Kapner)
Música: David Raksin
Shakespeare a patada limpia: Dos bandas. Una asiática, la otra afroamericana. Se disputan el control de los muelles de Oakland. La lucha será feroz, a muerte. Pero Trish, hija del jefe clan negro, no quiere tener nada que ver con los planes de su padre, y se une a Han, integrante del clan amarillo. Se trata de una versión bastante sui generis de la obra de Shakespeare Romeo y Julieta, aderezada con patadas y peleas a granel estilo Matrix, y con música a todo plan.
Shakespeare, pequeño saltamontes
Shakespeare y las peleas de kung-fu es, cuanto menos, innovadora. Si bien"Romeo y Julieta" ha tenido ya cantidad de versiones y formas, "Romeo debe morir" agrega acción oriental al clásico drama inglés.
Jet Li es uno de los mas conocidos actores de acción en Hong Kong, emigrado a Estados Unidos luego del retorno chino. Estrella en "Arma mortal 4", su fama crece también en América, atrás de propuestas que encabezan Jackie Chan y John Woo. El cine de acción y la plástica oriental de las peleas siempre tuvo sus adeptos, que ahora agradecen la llegada de estos nuevos exponentes.
"Romeo Debe Morir" se basa en el conflicto de las dos familias enemistadas, aunque en vez de Capuletos y Montescos, aquí son la mafia china y la norteamericana, y el idioma de la pelea es el kung-fu. La cantante Aaliyah lleva con decoro el difícil papel de Julieta y Jet Li es el protagonista indudable con su Romeo. Por supuesto todo queda básicamente reducido a las peleas, y de desarrollo de los personajes -pese a la existencia de variadas escenas- hay muy poco. Efectos especiales en las coreográficas peleas, saltos y golpes e incluso una explicación por técnica digital del rompimiento del hueso al aplicar el golpe, son los argumentos de este drama.
Nueva versión para Shakespeare, que solo puede asentir en silencio ante los shows que se siguen montando con su nombre. Este es sólo para fanáticos del género peleas orientales.(fotograma.com)
EL CABALLERO DON QUIJOTE
(España 2002. 119 mins.)
Director: Manuel Gutiérrez Aragón.
Con: Juan Luis Galiardo, Carlos Iglesias, Santiago Ramos, Fernando Guillén Cuervo, Manuel Manquiña, Kiti Mánver, Manuel Alexandre, Juan Diego Botto, Emma Suárez, José Luis Torrijo, Víctor Clavijo
Guión: Manuel Gutiérrez Aragón (Novela: Miguel de Cervantes)
Música: David Raksin
Después de que un viejo soldado llamado Miguel de Cervantes (1547-1616) recogiera por escrito las andanzas de Don Quijote y Sancho Panza, el caballero y su escudero se han hecho muy populares. Cuando se entera de que el Turco recorre la costa mediterránea con una poderosa armada, don Quijote emprenderá, una vez más, con la oposición de su sobrina y de su ama, una nueva aventura que empieza en la Mancha y termina en la costa. Vestido con su armadura medieval, bastante anticuada para la época, el caballero andante viaja en compañía de su fiel escudero, que ha decidido partir con él y servirlo a cambio del gobierno de una ínsula que Don Quijote le ha prometido. Por otra parte, el caballero, deseoso de conjurar el hechizo que sufre su amada Dulcinea, irá a la cueva de Montesinos.
A diferencia de otras películas sobre don Quijote o sobre temas de tipo picaresco en las que se suele hacer un contraste entre el vasto espacio y la humildad del personaje para subrayar que la fuerza de la naturaleza es superior a la humana y enfatizar las desventuras del aventurero o el vagabundo,7 Gutiérrez Aragón intenta proyectar una retahila de imágenes superimpuestas al plano general, que es bien un espacio inmenso, o bien un ilimitado paisaje sin horizontes, para así sugerir el ambiente avasallador lleno de aventuras soñadas y alucinaciones. Los dos jinetes andantes se sitúan siempre en el primer plano observando el paisaje como si fuera un desafío inminente para ellos. Por otra parte, las imágenes del plano medio de "two shot", es decir, con un foco de acercamiento de la parte superior de los personajes, con los monólogos de don Quijote y sus diálogos con Sancho, dan una fuerte sensación paródica. Por ejemplo, cuando don Quijote y Sancho salen de nuevo en busca de aventuras, ante ellos aparecen una serie de cordilleras elevadas hacia el firmamento, con una nubosidad que envuelve las montañas, reflejando el conflicto de lo soñado y lo real dentro del Quijote. Asimismo, al salir de la cueva de Montesinos, don Quijote se enfrenta a un ilimitado campo lleno, al parecer, de nuevos retos. Otro ejemplo serían las escenas del Sancho fatigado al final de su papel como gobernador de la isla cuando se encuentra otra vez con don Quijote. En ellas, la luz, el colorismo, la tierra, los olivos verdeantes se nos presentan a plena vista. En la playa, durante la batalla con el Caballero de la Blanca Luna, otra vez se ve una iluminación dorada sobre las cortinas de arena y las olas, que al romper salpican a los personajes con su espuma. Los elementos simbólicos de la intensificación o atenuación de la luz, meticulosamente dosificados, crean un efecto de languidez cuando habla el cautivo, aludiendo al fracaso de don Quijote y su desengaño.
Gutiérrez Aragón ha aprovechado el uso fabuloso de las técnicas digitales para proyectar escenas surrealistas a modo de metáforas alusivas al mundo alucinante del Quijote, más allá de la frontera de la realidad. Las bellas secuencias oníricas de la cueva de Montesinos son «una mezcla entre lo raro y lo intrigante, transmitiendo las palabras poderosas, extrañas y perturbadoras, al tiempo que se revela el aire de intriga y de magia».8 En las burlas practicadas en el palacio de los duques con el fin de desencantar a Dulcinea, se intercalan imágenes visionarias ante don Quijote, quien descubre más tarde que todo era mentira. Pero aunque don Quijote se desengaña del mundo ficticio, se empeña en dar de latigazos a Sancho. Al final de la película, Gutiérrez Aragón destaca la escena de la jaula de grillos y sugiere que las aventuras del caballero van llegando a su fin con un foco de acercamiento extremo. Don Quijote reconoce que el viaje de sus desventuras ha terminado y se despierta para morir. (LUISA SHU-YING CHANG. Universidad de Taiwán)
ROMEO + JULIETA DE WILLIAM SHAKESPEARE
(Romeo and Juliet. E.U. 1996. 120 mins.)
Director: Baz Luhrmann
Con: Leonardo DiCaprio, Claire Danes, Pete Postlethwaite, Harold Perrineau, Brian Dennehy, John Leguizamo, Paul Sorvino, Diane Venora, Vondie Curtis-Hall, Paul Rudd
Guión: Craig Pearce, Baz Luhrmann (Obra: William Shakespeare)
Música: Nellee Hopper, Varios
Singular adaptación de la obra de Shakespeare, que traslada su acción a una imaginaria ciudad actual. La psicodélica realización del australiano Baz Luhrmann (El amor está en el aire (1992), Moulin Rouge), su iconografía religiosa, su violencia y su sensualidad quizá resulten un tanto excesivas, pero esto se compensa porque es visualmente fascinante y muy fiel a la letra y al fondo del original, cuyos diálogos se respetan.
En Verona Beach se suceden los enfrentamientos entre las dos familias más poderosas (los Montesco y los Capuleto), cuyo objetivo es conseguir el dominio de la ciudad. Fulgencio Capuleto organiza una fiesta a la que asiste, gracias a la mediación de su amigo Mercuccio, Romeo Montesco. Lo que los Capuleto pretenden es que su joven hija Julieta se comprometa con el arrogante Dave Paris, el hijo del gobernador. Pero, cuando Romeo y Julieta se miran, surgirá entre ellos desde el primer momento la chispa del amor.
Independientemente de que a uno le resulte más o menos atractivo el look kitsch por el que opta el diseño de producción, vestuario, decorados, etc. de la enésima versión del clásico de Shakespeare, lo que sí hay que reconocerle al australiano Baz Luhrman (Moulin Rouge, Australia), por muy ambicioso que simultáneamente fuera su propósito, es que logró renovar una de las historias de amor más veces contada, dotarla de una pátina propia y extraer una gran química del dúo protagonista, Leonardo DiCaprio y Claire Danes, además de sellar unas cuantas secuencias memorables: la muerte de Mercuccio o la escena de la pecera, entre otras. 
Es cierto también que la película se pasa algo de vueltas, pero que el dramatismo extremo estaba contenido en la obra de teatro original, y Luhrman lo mantiene, al igual que la naturaleza lírica de los diálogos. La actualización pop de la eterna confrontación entre los Montesco y los Capuleto y del fatídico "amour fou" entre Romeo y Julieta también se deja notar en una animada banda sonora que cuenta con Garbage, The Cardigans y Radiohead en sus créditos.
 PERDIDOS EN LA MANCHA
(Lost in La Mancha. Reino Unido 2002. 89 mins.)
Dirección: Keith Fulton, Louis Pepe
Película documental.
Con: Terry Gilliam, Jean Rochefort, Johnny Depp, Vanessa Paradis.
Guión: Keith Fulton, Louis Pepe.
En el año 2000 Terry Gilliam intentó llevar el Quijote a la gran pantalla en un proyecto llamado "El Hombre que Mató a Don Quijote". Sin embargo, una serie de desgracias para la historia del cine hace que nos tengamos que conformar con el documental "Lost in la Mancha" de Keith Fulton y Louis Pepe sobre el rodaje de éste magnífico sueño de Gilliam en España. En él veremos cómo los técnicos se desesperarán por el modo de trabajar de Gilliam, una mente caótica y genial donde hierve una imaginación desbordante. Además, el equipo de rodaje se enfrentará a una serie de desgracias inverosímiles; tendrá que luchar contra estruendosos F16 del ejército español, tormentas apocalípticas en las Bárdenas y el actor principal, Jean Rochefort, se retorcerá con una doble hernia discal cabalgando a Rocinante hasta su retirada a Francia para recuperarse. Un proyecto con financiamiento europeo, ya que la extravagancia y genialidad que hace grande a Terry Gilliam también le cierra puertas en Hollywood.
Proliferan actualmente los ‘así se hizo’ de diferentes películas, pero este interesante documental puede calificarse como un ‘así no se hizo’, pues cuenta la historia de un proyecto que no llegó a buen puerto. El director de12 monos, Terry Gilliam, consiguió un amplio presupuesto para llevar al cine la figura de don Quijote y contrató a un equipo mayoritariamente europeo, con el director de producción español José Luis Escolar.
Nada más dar el primer golpe de claqueta se acumularon problemas tan difíciles de abatir como los molinos del propio don Quijote. En primer lugar, una granizada destruyó decorados y materiales. De repente, resulta que unos inesperados aviones efectúan maniobras cerca del rodaje, produciendo un ruido enorme. Todo se va al garete finalmente cuando el protagonista, Jean Rochefort, sufre una hernia que le imposibilita seguir actuando. Los directores Keith Fulton y Louis Pepe, que estaban rodando el ‘Así se hizo’ ofrecen testimonios que documentan que el cine es más difícil de lo que parece. (decine.com)
LA FIERECILLA DOMADA
(The Taming of the Shrew. Reino  Unido 1966. 126 mins.
Director: Franco Zeffirelli
Con: Elizabeth Taylor, Richard Burton, Alan Webb, Cyril Cusack, Michael York, Michael Hordern, Alfred Lynch
Guión: Suso Cecchi d’Amico, Paul Dehn (Teatro: Shakespeare)
Música:Augusto Algueró
Catalina, hija de un rico comerciante de Gandia, es conocida como 'La Fierecilla' por su carácter arisco e indomable, pero también es famosa por su belleza. Beltrán, un joven audaz e independiente, llega a la ciudad y conoce a la muchacha. Ésta, después de rechazar a todos sus pretendientes, decide aceptar el reto de casarse con Beltrán, pero al mismo tiempo ya está planeando quitárselo de encima. Sin embargo, la situación se le escapa de las manos.
Es ésta una divertídisima comedia basada en una obra de teatro del mismísimo William Shakespeare. Está protagonizada por una de las más famosas parejas de Hollywood, que también formó matrimonio en la vida real: Elizabeth Taylor y Richard Burton. Petruchio (Richard Burton) es un chovinista mujeriego y necesitado de dinero, que decide viajar desde Verona hasta Padua en busca de una mujer de buena fortuna que pueda darle una vida placentera. Pero allí encontrará a la explosiva y fiera Katharina (Elizabeth Taylor), una mujer muy liberal del siglo XVI y que, prendida del vividor Petruchio, hará todo lo posible para impedir su matrimonio. 
Los dos intérpretes principales ofrecen unos papeles memorables en esta comedia romántica, de fabulosa ambientación y exquisitamente dirigida por el especialista Franco Zeffirelli.
Elizabeth Taylor y Richard Burton brillan y nos divierten como Katharina y Petruchio en la cómica visión de William Shakespeare sobre el chovinismo masculino y la liberación femenina en el siglo XVI. Petruchio, un caballero empobrecido de Verona, viaja a Padua en busca de una vida de riquezas. Allí, encuentra a la ardiente Katharina, una obstinada fierecilla que lleva a Petruchio en una alegre persecución antes de que este sortee con éxito sus intentos por evitar el matrimonio. Su luna de miel se convierte en una divertida batalla de ingenio e insultos con Kate decidida a mantener su independencia mientras Petruchio intenta "domarla". Cuando la asediada pareja regresa a Padua, Kate ayuda a Petruchio a ganar una apuesta de que la suya es la esposa más obediente. Pero en realidad, la gruñona Kate ha encontrado una forma más efectiva de dominar a su marido.
SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO
(A Midsummer Night's Dream. E.U.1935. 133 mins.)
Director: William Dieterle, Max Reinhardt
Con: Ian Hunter, Verree Teasdale, Hobart Cavanaugh, Dick Powell, Ross Alexander, Olivia de Havilland, Jean Muir, Grant Mitchell, Frank McHugh, Dewey Robinson, James Cagney, Joe E. Brown, Hugh Herbert, Otis Harlan, Victor Jory, Anita Louise, Nini Theilade, Mickey Rooney.
Guión: Charles Kenyon, Mary C. McCall Jr. sobre la obra de William Shakespeare. Fotografía: Hal Mohr. Música; Leo F. Forbstein, Erich Wolfgang Korngold
Música: Leo F. Forbstein, Erich Wolfgang Korngold
El duque Teseo ultima los preparativos de la boda de su hija Hipólita, al tiempo que aconseja a Egeo para que dé el visto bueno al matrimonio entre su hija Hermia y Demetrio. Lo que Egeo ignora es que Hermia está enamorada de Lysandra, y que la que está loca por Demetrio es Helena. En medio de tan curiosos enredos sentimentales, pululan las hadas y los duendes del bosque como Puck, que es el encargado de mezclar pociones mágicas que sirven para enamorar a los seres humanos.
Una de las escasas comedias escritas por William Shakespeare: una historia de amor donde se mezclan todo tipo de mágicos mundos y extrañas criaturas. Ha conocido más de treinta versiones para cine, comenzando por el mudo en películas de 1909, 1910, 1912, 1913, 1917, 1925 y 1929. Además, tuvo gran repercusión internacional la adaptación homónima rodada en Checoslovaquia en 1957 por Jiri Trnka, que era un film de marionetas.
Otras comedias derivadas de la obra son La comedia sexual de una noche de verano, de Woody Allen (1982); y el filme de animación español, El sueño de una noche de San Juan, de Ángel de la Cruz y Manolo Gómez (2005). Aunque las más fieles a la obra original son El sueño de una noche de verano de William Shakespeare,de Michael Hoffman (1999), y el film que nos ocupa. Una producción Warner de gran presupuesto que pasó por numerosos problemas: William Dieterle tuvo que ayudar al director elegido, Max Reinhardt, que era un genio en el teatro pero un poco inútil en cuestiones cinematográficas.
El director de fotografía Ernest Haller fue despedido después de que se comprobase que sus escenas del bosque quedaban muy oscuras; y Mickey Rooney se rompió una pierna teniendo que modificar sobre la marcha su personaje.A pesar de todo, el filme acabó siendo excelente y ganó dos Oscar: fotografía, para Hal Mohr, que, por presiones de Jack Warner   a la Academia fue el vencedor sin estar entre los tres nominados oficiales (por primera y única vez en la historia); y montaje para Ralph Dawson.
ROMEO Y JULIETA
(Romeo and Juliet. Reino Unido 1968. 138 mins.)
Director: Franco Zefirelli
Con: Leonard Whiting, Olivia Hussey, John McEnery, Michael York, Pat Heywood, Milo O'Shea, Paul Hardwick, Natasha Parry, Bruce Robinson, Antonio Pierfederici, Esmeralda Ruspoli, Robert Stephens, Roberto Bisacco
Guión: Franco Bursati, Masolino d'Amico (Teatro: Shakespeare)
Música: Nino Rota
Romeo y Julieta es una película basada en la obra teatral del mismo título de William Shakespeare. Es la historia de dos adolescentes, cuya incontenible y desbordada pasión coloca el amor por encima de la muerte. Su relación se ve dramáticamente marcada por el absurdo y ancestral odio que se profesan sus familias: los Montesco y los Capuleto. La lucha por llevar adelante su amor desencadenará en una tragedia que los unirá finalmente en la muerte.
Esta es quizás la película más famosa de su director, el italiano Franco Zeffirelli, quien intentó seguir al pie de la letra el texto original de Shakespeare. Su deseo de ser enteramente fiel con la obra le llevó a respetar incluso la edad real de sus protagonistas, que habitualmente eran encarnados por actores adultos. Así, Romeo y Julieta fueron interpretados por un actor de 17 años y una actriz de 15, los entonces desconocidos Leonard Whiting y Olivia Hussey. El filme, en su propósito de combinar romanticismo y realismo, incluía escenas de semidesnudo consideradas audaces para la época, y que el director consideró lógicas y hasta necesarias en un relato de amor pasional.
Además, la experiencia de Zeffirelli en la ópera y el teatro (fue amigo y colaborador de Maria Callas) se dejó notar en la realización del film, muy cuidado en su dirección artística, en su fotografía en color y también en su banda sonora, compuesta por Nino Rota. La melodía "A Time for Us" alcanzó un perdurable éxito y sigue siendo versionada por cantantes melódicos (como Josh Groban) y orquestas de música clásica.
Aunque la mayoría de las adaptaciones clásicas de William Shakespeare nunca han gozado de un gran éxito entre las audiencias, el caso de Romeo y Julieta fue una curiosa excepción en Estados Unidos y el resto del mundo. Muchos atribuyen su éxito a que el director Franco Zeffrelli decidió utilizar actores sumamente jóvenes para interpretar a Romeo y Julieta, permitiendo una mayor identificación del público con la historia.
A esto agreguemos que la producción fue sumamente cuidadosa en localizar las locaciones perfectas para el rodaje, lo cual permitió aumentar considerablemente el realismo al filmar en escenarios italianos cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Esto aunado al impresionante vestuario y la hermosa fotografía –ambas ganadoras del Oscar en 1969– y al espectacular score compuesto por Nino Rota dan como resultado una adaptación casi perfecta de una de las obras literarias más populares de todos los tiempos.
DON QUIXOTE
(Don Kikhot. U.R.S.S. 1957. 105 mins.
Director: Grigori Kozintsev
Con: Nikolai Cherkasov, Yuri Tolubeyev, Serafima Birmna, Lyudmila Kasyanova, Svetlana Grigoryeva, Vladimir Maksimov, Viktor Kolpakov, Tamilla Agamirova, Georgiy Vitsin, Bruno Frejndlikh, Lidiya Vertinskaya, Galina Volchek
Guión: Yevgeni Shvarts (Novela: Miguel de Cervantes)
Música:Kara Karaye.
La adaptación soviética de "Don Quijote" sigue fielmente la novela de Cervantes, si no fuera por las inevitables alusiones a la lucha de clases, típicas del cine soviético. 
Esta cinta muestra a un quijote “sutilmente” politizado. Antonio Martínez Illán afirma en su estudio Don Quijote en el cine soviético que “este personaje habla para su tiempo y desde su tiempo con una visión marxista”. 
Además afirma que “es un Quijote del primer deshielo que servía ya entonces para explicar a los propios rusos los peores años del estalinismo.” Los clichés políticos se exponen fotograma a fotograma. Durante toda la película se muestra el papel de las clases más adineradas de la época y la relevancia del personaje de Sancho, incluso con un mayor protagonismo que el famoso hidalgo.
Natural de Kiev, Grígori Mijaílovich Kózintsev cultivó su afición al teatro en el difícil dominio de la propaganda revolucionaria. Tras cumplir con el programa de estudios de la Academia de Bellas Artes de Leningrado, decidió creer en las teorías proclamadas por Vladimir Maiakovski y Vsievolod Meyerhold. Era apenas un adolescente cuando ingresó en el colectivo de la Fábrica del Actor Excéntrico (el FEKS), grupo que editó en 1922 aquel vanguardista Manifiesto del Excentricismo, que tanto dio que hablar en los ambientes artísticos de la época. Con criterios de supervivencia, Kózintsev abandonó esos principios rompedores para volcarse en un discreto realismo, mucho más prudente en la Rusia feroz y represiva del dictador Stalin. Muy atraído por la literatura clásica, el cineasta dedicó buena parte de su carrera a la adaptación de obras fundamentales, por ejemplo, Hamlet (1964), Karol Lir (El Rey Lear, 1971) y Don Kihot (Don Quijote,1957).
Aunque pueda parecer que este tipo de obras eluden el compromiso político, lo cierto es que también describen los zigzagueos impuestos desde el Soviet Supremo. Con fundamento documental, Marcel Oms recuerda la doble dimensión que adquiere Don Kihot en el desfile post-estalinista: «resurrección de un clásico de la cultura literaria occidental y reflexión sobre el sentido actual de una obra, a la luz de las teorías y de las experiencias del materialismo dialéctico». No es casual que, entre las críticas recibidas en Francia por Kózintsev figure esa obediencia, demasiado visible, a la metodología marxista. Curiosamente, la crítica española de la época fue menos reticente y recibió la cinta con simpatía. José Luis Borau destacó en 1958 la «realización experta y grandiosa» del director ruso, por encima de cierta frialdad y de una ocasional caída en «el espectáculo teatral, como las escenas en la plaza del pueblo, con un movimiento de masas, sonriendo y agitando los brazos, que rozan la ópera italiana».
El paso del tiempo ha transcurrido a favor de este Quijote. Despoblada de fantasmas coyunturales, la Mancha eslava de Kózintsev se nos antoja hoy más evocadora, más próxima a ese territorio cuya geografía sólo existe en la escritura cervantina. Dos actores eminentes, de una propiedad inmejorable, Nikolai Cherkasov y Yuri Tolubeyev, recomponen al utópico hidalgo y a su escudero con finura y satisfacción orgullosa. Incluso la escenografía, a ratos acartonada, adquiere hoy un encanto artificioso, colorista y oportuno.
En el terreno de la minucia teórica, también resulta interesante cotejar esta obra con la de Pabst. De hecho, Fernando Lara ha dejado escrito que Kózintsev se inspiró en su compañero alemán, «hasta el punto de que uno piensa que en vez de preparar [la película] leyendo la novela de Cervantes, lo hizo viendo el filme de Pabst. Muchas de sus soluciones narrativas son idénticas». (cvc.cervantes.es)
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES
(Much Ado About Nothing. Reino Unido. 1993. 110 mins.
Director: Kenneth Branagh
Con Branagh, Emma Thompson, Robert Sean Leonard, Denzel Washington, Kenneth Keanu Reeves, Michael Keaton, Kate Beckinsale, Richard Briers, Phyllida Law, Imelda Staunton, Brian Blessed, Gerard Horan, Richard Clifford, Jimmy Yuill, Ben Elton, Alex Lowe, Patrick Doyle.
Guión: Kenneth Branagh (Teatro: William Shakespeare)
Música: Patrick Doyle
Adaptación de una comedia de Shakespeare. El Príncipe Don Pedro de Aragón (Denzel Washington) regresa victorioso de una batalla acompañado de su hermano bastardo Don Juan (Keanu Reeves), de Benedicto (Kenneth Branagh) y de Claudio (Robert Sean Leonard), un joven florentino que ha sido colmado de honores por el gran valor mostrado en el campo de batalla. Son recibidos con gran regocijo por el caballero Leonato, que vive con su hija Hero (Beckinsale) y su sobrina Beatriz (Emma Thompson) en una paradisíaca villa de la campiña siciliana (Mesina). En el siglo XV, Sicilia formaba parte de la Corona de Aragón.
La historia de ‘Mucho ruido y pocas nueces’ da comienzo con el final de una guerra militar que da paso a una guerra entre hombres y mujeres en terreno amoroso. Se concentra esto a través de dos historias de amor tan distintas como iguales. Una representa la belleza de la inocencia, del primer amor, de sentimientos virginales; y otra un amor más adulto, con la experiencia como base, resultando mucho más rica en matices, con el desdén de los enamorados, pero que terminan rendidos en el momento en el que el sentimiento florece no con poca ayuda. Ambas historias se complementan a la perfección, ofreciendo una visión del amor muy festiva. Una celebración por todo lo alto, que la cámara de Branagh filma con una envidiable vitalidad, contagiando su evidente alegría al espectador.
Atención al plano secuencia (de los muchos que hay en la película) en el siguiente vídeo. Se interpreta la misma canción, esta vez cantada por un hombre, y que sirve para dar paso a la historia que une a Beatrice y Benedick, después de que ambos se insulten con comentarios a cada cual más ingenioso (¿cuántas parejas han nacido del rechazo inicial?). El delicado movimiento de cámara alrededor de la fuente retrata un breve momento de paz y tranquilidad, de descanso y reflexión, de ése que se necesita antes de dedicarse a la ardua tarea del amor. La calma que precede la tormenta.
‘Mucho ruido y pocas nueces’ está llena de excelentes interpretaciones de prácticamente todo su elenco. Un reparto totalmente entregado, actores que se creen sus personajes y los hacen suyos. Desde el feeling que hay entre Brangah y Emma Thompson hasta un asombroso Denzel Washington, pasando por unos primerizos Robert Sean Leonard (intentado sacarse su imagen de ‘El club de los poetas muertos’) y Kate Beckinsale (que por aquel entonces estudiaba en Oxford, y pudo hacer la película en sus vacaciones de verano). Sorprenden especialmente Keanu Reeves, que por una vez aprovecha al máximo la inexpresividad de su rostro, dando vida a un infecto ser que hace el mal por simple satisfacción; y Michael Keaton, cuyo divertido personaje entra de lleno en la parodia exagerada, el humor absurdo por excelencia, sin desentonar ni lo más mínimo con el resto.
Muchos verán exageración y artificiosidad; yo veo una declaración de amor absoluta a William Shakespeare. Branagh termina demostrando que la obra del escritor inglés podría tener un abierto carácter cinematográfico, ofreciendo la posibilidad de unir su mundo al del cine, arte que indudablemente Shakespeare amaría con toda su alma.
Una rotunda obra maestra, realizada con una energía que sólo Branagh sabe transmitir. Hace tiempo, un querido amigo dijo que este director tendría que morirse para que le reconocieran su talento. Creo que no se equivoca ni lo más mínimo. (http://www.blogdecine.com/)